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Entonces, volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre!
“Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante ti;
ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores.’”
Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó.
Lucas 15:17-20.
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¿Es posible que los valores del mundo penetren más sobre los que como cristianos debemos practicar? Santiago 2:1-13
Dice un dicho popular que “como te ven te tratan” y vaya que se usa mucho en nuestras relaciones interpersonales principalmente en el pueblo no cristiano, ya que queda muy bien en los valores del mundo sin Cristo, pero ¿será posible que aún en nuestras Iglesias observemos ese refrán?
¿Será posible que los valores del mundo inconverso penetren cada día mas los valores que como cristianos debemos practicar? ¿que dice la Biblia a este respecto? ¿Hay algún ejemplo de Jesús para seguirlo? ¿Cuales son los valores que debemos practicar en la Iglesia, con nuestros hermanos en la fe, y aún con aquellos que no conocen de Dios? Veamos a la luz de la Palabra de Dios cuatro aspectos que nos pueden ayudar a recordar los valores celestiales que Dios nos pide para no hacer acepción de personas, no solo dentro del templo sino fuera de el.
1.-VALOREMOS EL SER IGUALES ANTE DIOS v.1-4
(1)“Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas.
(2) Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida , y también entra un pobre con vestido andrajoso,
(3) y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: siéntate tú aquí en buen lugar, y decís al pobre: estáte tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado;
(4)¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?” Santiago dice aquí que una de las características de los creyentes en Cristo es tratar a todos por igual, y les pone un ejemplo muy claro al respecto, sobre el trato preferencial que se daba al rico sobre el pobre. Dios envió a su Hijo a morir por todos (Jn.3:16). Jesús quien vino a reimplantar los valores espirituales, era reconocido aún por sus enemigos como una persona que no hacía acepción de personas ( Lc.20:21… y que no haces acepción de personas..”); el apóstol Pedro como creyente en Cristo, tuvo que reconocer con todo y su orgullo judío que el evangelio era también para los gentiles cuando dijo allá en Hechos 10:34b: “….en verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”.
Esto estaba escrito también en la ley allá en Dt. 10:17, 2 Cr. 19:7. Aparte que al discriminar a la gente nos estamos convirtiendo en jueces que debiendo ser imparciales, no lo estamos siendo por intereses malos, pues sabemos que tratando al rico de una manera distinguida probablemente obtendremos algún beneficio de el. Aunque el mundo nos trate según nos ve, nosotros debemos reimplantar el trato sin acepción de personas, pidamos al Señor la sabiduría suficiente para tratar a todos por Igual. Tratemos a todos igual, porque una Iglesia que practica los valores espirituales del reino de Dios, valora el ser iguales ante Dios.
2.-VALOREMOS LA RIQUEZA ESPIRITUAL v. 5-7 “
(5) Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?
(6) Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos mismos que os arrastran a los tribunales?
(7)¿No blasfeman ellos en buen nombre que fue invocado sobre vosotros?. A los receptores de la carta de Santiago les interesaba mas que todo la riqueza material, habían perdido su visión espiritual pues lo único que veían era lo externo, les importaba la apariencia externa. El trato preferente hacia la gente rica por sobre la gente pobre, era tan marcado que prácticamente era una humillación para los pobres, y esto se acentúa mas, cuando se sobreentiende que estas personas que hacían gala de su riqueza no eran cristianas y en los trabajos, en los tribunales, no tenían ninguna consideración hacia ellos, no tenían respeto para con Dios.
Se estaban cuidando sin duda otros intereses pues al quedar bien con los ricos y poderosos, sin duda esperarían les devolvieran el favor en alguna oportunidad en el trabajo o en los tribunales. Les importaba el “peso”, pero no el espiritual precisamente. Probablemente Santiago al escribir este pasaje, junto con las enseñanzas de Jesús, tenía en mente Isaías 66:1 “…….miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi Palabra”, palabras estas reafirmadas por Jesús en el sermón del Monte ( Mt. 5:3). “Lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia” 1 Co. 1:27-29.
Dios ve nuestro interior, Dios ve no lo que somos , sino lo que podemos ser. Dios escoge al pobre, al humilde, al que está viviendo al día y que tiene que aprender a depender de Dios, pues sabe que solo El puede suplir sus necesidades , por eso la gente pobre es mas receptiva al evangelio, porque difícilmente es autosuficiente, son pobres materialmente pero ricos en fe. No dejemos que en nuestras relaciones interpersonales las riquezas materiales o lo que les rodea, opaquen las riquezas espirituales que existen en cada persona, una Iglesia que practica los valores espirituales del reino de Dios, valora la riqueza espiritual de las personas. 3.-VALOREMOS EL AMOR AL PROJIMO. v-8-11
(8)” Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a tí mismo, bien hacéis,
(9)pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores
(10) porque cualquiera que guardare toda la ley pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.
(11) Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley”. Esos ricos que ni cristianos eran, habían hecho que los cristianos a los que escribe Santiago llegaran a pecar contra Dios al hacer distinción de personas, y para que no tuvieran excusa ni pretexto para defenderse, les recuerda la Escritura. La ley decía en Levítico 19:18 “amarás a tu prójimo”, Jesús lo dijo en Mt. 22: 39-40 y Pablo lo menciona en Romanos 13:10 , “el cumplimiento de la ley es el amor”.
Al hacer distinción de personas se estaba quebrantando el amor al prójimo y por consiguiente se estaba pecando contra Dios. Si se ama a Dios, se ama al prójimo, así que toda la ley se puede resumir en el amor. No dejemos que intereses y valores distintos al Reino de Dios afecten nuestras relaciones con El al grado de no ver su imagen en nuestro prójimo al no amarlo y hacerlo a un lado . Revaloremos el amor al prójimo amando mas a Dios. 4.-VALOREMOS LA MISERICORDIA. v. 12-13
(12) “Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.
(13) Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia, y la misericordia triunfa sobre el juicio. Al estar haciendo acepción de personas estaba negando con sus actos una de los atributos de Dios que ellos mismo habían experimentado de parte de El en sus vidas: la misericordia. No estaban haciendo lo que decian que hacían o se supone debían hacer. El Señor mismo lo dijo varias veces: “Misericordia quiero y no sacrificio” Mt 9:13 .
Sin duda que estos judios cristianos como aquellos a los que el Señor criticó y como muchos de nosotros, diezmaban..” la menta, el eneldo y el comino, y dejaban lo mas importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe”. (Mt. 23.23). Santiago les reafirma lo dicho en 1:22 “ sed hacedores de la Palabra y no tan solamente oidores”,. Ellos se estaban saliendo de los límites puestos por Dios y les dice Santiago: manténganse en la completa libertad que Dios les ha dado dentro de los límites de la su ley, la de la libertad, que es mucho mas que suficiente para el correcto desarrollo del hombre.
Si decimos que amamos al prójimo lo trataremos con misericordia, sin juzgarle por su apariencia externa, porque ante Dios todos somos iguales, pero si olvidamos la misericordia de Dios para con nosotros y juzgamos severamente a los demás al grado de discriminarlos, no importa que tan fieles seamos en otros aspectos, Dios permitirá que seamos tratados de la misma manera en el transcurso de nuestra vida aquí en la tierra y por el cuando le demos cuantas, porque con la misma medida con que medimos seremos medidos. Una iglesia que practica los valores espirituales del reino de Dios, no olvida la misericordia de Dios hacia cada uno de nosotros y por consiguiente hacia los demás. “ Se dice que Ghandi el gran pacificador Indú, en sus dias de estudiante se impresionó mucho al leer los evangelios, y que pensó seriamente en bautizarse y ser miembro de una Iglesia cristiana.
Pensaba que en el cristianismo estaba la solución a los prejuicios raciales y a las diferencias entre los ricos y pobres que afectaba al la India y al Africa del Sur. Un domingo por la mañana , Ghandi fue a una Iglesia cristiana que estaba cerca y tenía el propósito de hablar con el pastor sobre sus inquietudes al terminar el culto. Pero cuando entró en el templo, la comisión de recepción se le quedó viendo y se negó a proporcionarle un asiento, sugiriéndole con toda amabilidad que se fuera a una Iglesia de negros donde sin duda le dejarían entra sin ningún problema .
Ghandi salió de aquel templo para no volver mas y pensó: “Si también los cristianos tiene diferencias de clase permaneceré siendo hindú, y desde allí atacaré el mal”. Mucha gente llega a nuestra Iglesia esperando un trato diferente al que el mundo le ha dado: y claro que se lo podemos ofrecer practicando los valores del reino de Dios: valoremos el ser iguales ante Dios, valoremos la riqueza espiritual de las personas, valoremos el amor al prójimo y valoremos la misericordia de Dios para cada uno de nosotros, si hacemos estas cuatro cosas, jamas haremos acepción de personas, pues todas las personas que lleguen a nuestra Iglesia o a nuestra vida serán Bienvenidas.
Ismaél Gomez
Dios te prepara para lo que viene
Pastor Hugo Lopez Casa de Dios
Si escuchas a tu Señor y tomas la mejor parte, siempre estarás preparado para afrontar los retos que se presentan en tu vida.
El afán impide tomar lo mejor
Lucas 10: 38-42 nos dice: Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Marta se afanó en preparar y servir mientras María tomó la mejor parte. Aprende a tomar siempre la mejor parte. Si te corresponde escuchar, hazlo; si te corresponde atender, hazlo, pero no te confundas y dejes de lado lo mejor. Hay cosas en la vida que son necesarias, pero no eludas lo bueno por lo necesario. En el momento que describe este pasaje, la prioridad era escuchar al Maestro. Ante la presencia de Dios asegúrate de tomar lo mejor, nunca te conformes con poco. Eso es lo que María nos enseña. Marta para redimirse hubiera necesitado invitar de nuevo a Jesús y escucharle.
Frutos del amor de Dios
En Juan 11: 1-5 leemos el nuevo encuentro de Jesús con Marta y María: Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos. Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro
María siempre sabía qué hacer, escuchaba a Jesús, lo ungía con perfume, atendía a sus palabras. En este pasaje se expresa el gran amor de Jesús hacia esas personas; el mismo que siente por ti y tu familia. Te cuidado de no dudar nunca del amor de Dios, aunque estés molesto y en circunstancias difíciles. Él te ama, convéncete de eso. A veces Dios no aprueba tu conducta pero te ama.
Juan 11: 6-18 continúa: Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez. Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él. Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él. Jesús, la resurrección y la vida. Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios.
Reflexionemos un poco sobre la actitud de Tomás y tomémosla como ejemplo para nuestras vidas. Al parecer él no entendió las palabras del Maestro, estaba perdido y su respuesta a la situación fue equivocada. Recuerda siempre atender y escuchar, sólo así lograrás comprender el mensaje y aprovecharlo para lo que viene.
Y Juan 11: 21-26 prosigue: Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Más también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Todos tenemos vida eterna, este versículo nos da esa certeza y garantía. Es importante reconocer a Jesucristo como Dios y Salvador. La resurrección no es imaginación humana, es una promesa divina. Marta no entendió que Jesús iba a resucitar a su hermano.
Juan 11:27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
Si lees con atención comprobarás que estás son las mismas palabras que dijo Marta “si hubieses estado aquí mi hermano no habría muerto”. Ellas son dos personas diciendo y sintiendo lo mismo. Aunque hay algo que las diferencia, y es la actitud ante El Señor. María llegó a postrarse, buscando consuelo, Marta llegó a reclamar justicia. De igual forma, la respuesta de Jesús para cada una fue diferente. Cuando necesites de tu Padre, no te acerques con reclamos y desesperación porque puede que la respuesta no sea la que esperas.
Continuemos leyendo en Juan 11: 33: Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió.
Hasta este momento le sucedió. No le pasó cuando se encontró a Marta, le sucedió cuando habló con María.
Y Juan 11:35 sigue: Jesús lloró.
Acá vemos otra actitud equivocada. Esta persona también reclama por algo que Dios debía haber hecho. Muchas veces nos cuestionan por ser cristianos: “Si vas a la iglesia, ¿porqué te pasan cosas malas?” Siempre habrá quién que se burle o te señale. Ignora a esas personas que no tiene buena palabra para ti. Cuando pases por una mala circunstancia o escuches críticas sobre tu vida cristiana recuerda que el amor de nuestro Padre es infinito y se expresa sin límites.
La fe puede más que el entendimiento
De nuevo Marta con sus observaciones equivocadas. En este pasaje expresa duda y cuestiona las órdenes de Jesús. Aunque no entiendas lo que Dios está obrando en tu vida, no trates de buscar explicación o fundamento, simplemente obedece y deja que tu fe te guíe. Marta estaba interponiéndose a la voluntad de Dios. En la iglesia hay muchas cosas que no comprendemos pero que nos maravillan. Por ejemplo ver a las personas temblar, hablar en lenguas o caer ante la presencia de Dios. El entendimiento no necesariamente es buen amigo de la fe y no debe limitarnos.
Juan 11: 40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Asegúrate de creer en Dios, en su palabra y en sus promesas.
Escuchar hace la diferencia
Juan 11: 41-43 : Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: !!Lázaro, ven fuera!
Este pasaje es impresionante. No sabemos cómo hizo para salir, pero lo hizo. Dios nos recuerda que si creemos veremos la gloria y sus maravillas. En este momento descubrimos cómo El Señor con su palabra nos prepara para lo que nos espera. Cuando Jesús decidió a ir a casa de Marta y María, quería prepararlas para la muerte de su hermano. Marta no lo aprovechó, en cambio María sí; tomó la mejor parte, se postró, atendió, le escuchó. Su actitud hizo la diferencia frente a la tribulación que sufriría después. Ella sabía cómo reaccionar con el Maestro, Marta no. Dios tiene un mensaje para cada momento de tu vida presente y futura. No importa si son momentos buenos o malos, si no has aprovechado esa palabra no podrás ver lo que Él tiene para ti.
Todos queremos saber de nuestro futuro, pero no con bolas de cristal, ni con cartas, ni shamanes. La diferencia la hace el tiempo que le damos a escuchar y comprender la Palabra de Dios expresada de muchas formas.
Nunca menosprecies un mensaje del Señor
Yo crecí con un primo, éramos como uña y carne, siempre estábamos juntos, incluso me presentó a mi primer novia. Tiempo después conocí al Señor e invité a mi primo a venir a la iglesia pero se negó. Dijo: “nunca pondré un pie allí”. Y se cumplió. Así que poco a poco nos alejamos. Un día, Dios me despertó de madrugada y me pidió ayuno y oración. No comprendí pero obedecí. Busqué palabra que me fortaleció y a las cinco de la tarde del tercer día me avisaron que mi primo había sufrido un accidente y estaba grave en el hospital. Oré, reprendí y clamé al Señor. A las ocho de la noche me avisaron que murió. En medio de mi dolor, comprendí que Dios me preparó para lo que venía.
Cada vez que viene algo grande Dios te prepara. Utiliza muchos medios para hablarte: la radio, un amigo, una calcomanía, lo que sea. Recuerda que incluso utilizó a un burro para hablarle a uno hombre. Por eso debemos estar atentos y no perder nuestra oportunidad, porque luego no estaremos preparados para lo que viene y nuestra reacción será la equivocada. Probablemente serás como Marta, con una actitud necia y rebelde que impide la obra del Señor. Convéncete, nunca llegará nada a tu vida sin que Dios te prepare. Cada quién decide qué hacer. La Biblia lo dice: “reconoce el tiempo de tu visitación”.
Atiende a La Palabra
Para saber sobre tu futuro basta con escuchar lo que Dios te dice. Si abres la Biblia y lees “no temas porque yo estaré contigo”, Dios te está protegiendo. Si lees: “por su llaga fuiste curado”, alégrate porque Dios está pronto a sanarte. Si tu hijo anda en malos pasos y de alguna forma escuchas el mensaje: “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres”, confía porque Dios está tratando con tu hijo. Jesús es tu Dios y Salvador, quiere darte vida eterna, perdón para tus pecados y quiere escribir tu nombre en el libro de la vida. Pero debes escucharle y aprovechar tu oportunidad. Abre tu corazón, imita a María, toma la mejor parte y déjate preparar para todo lo maravilloso que Él tiene para tu vida.