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Archive for the ‘General’ Category






Tuesday
Jun 9,2009

cash

El Espíritu Santo nos llena de júbilo. El Señor quiere manifestar Su poderosa e inexplicable unción en tu vida.
Jesús no encaja con el concepto actual de ser un caballero pero su obra es maravillosa. Recuerdo que cuando le pedí al Señor un avivamiento me dijo que tenía demasiados buenos modales y que no hubieras seguido a un hombre que escupe a otro o que hace lodo con su saliva. Me di cuenta que era verdad. Mi mamá siempre me enseñó buenos modales pero si quería Su presencia debía renunciar a la mía.

Lucas 7:18-24 dice: Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.

Juan fue quien introdujo a Jesús y sin embargo dudó de Él. La duda nos permite reconocer la fe. En el mover de Dios siempre existirán dudas. Mi hijo Juan Diego de 4 años fue el primer niño borracho en el Espíritu Santo que vi y no sabía qué hacer. En situaciones así lo único que puedes hacer es afinar tu oído y escuchar al Espíritu Santo para que te oriente. Hubo veces que ministré y era tanta la corriente del poder de Dios que mi mano se quedó pegada a la cabeza de una joven. No faltó quién me dijera que todo lo que sucedía era diabólico. Hay mucha gente creativa para inventar espíritus. Si alguien tiene nauseas y quiere vomitar, dicen que es un espíritu de mareo.

En ese tiempo noté que algunos cristianos reconocen más al diablo que a Dios porque prefieren atribuir origen diabólico a lo divino. Frente a esta situación el Señor me dijo: “Los demonios no pueden dar gozo porque no lo tienen”. Aunque quizás la aflicción que has sentido sí puede venir de algún tipo de espíritu maligno.

Hay momentos que dudamos como Juan el Bautista. Una anciana analfabeta reconoció que nunca había leído la Biblia pero muchas veces había sido testigo del poder de la Palabra. El evangelio se lee, se ve y se vive. Personalmente me resistí a entrar al llamado sin unción. Yo puedo dar clases a la universidad sin unción pero para representar al Señor debo tenerla y no me avergüenzo de compartirla. Jesús mismo pidió la unción para iniciar su ministerio. Su primer mensaje fue “El Espíritu de Dios está sobre mí por cuanto me ha ungido”. También el primer mensaje de Pedro fue de unción, en el día de Pentecostés.

Ebrios de unción

Por suposiciones y habladurías el mundo está lleno de maldad. Pedro decía: “No están ebrios como algunos de ustedes suponen”. El derramamiento del Espíritu se manifiesta de muchas formas incluso puede hacernos parecer borrachos. Embriagarse con licor es alegre pero nos conduce al infierno. La Biblia dice: “no os embriaguéis con vino, antes bien sean llenos del Espíritu Santo”. Los apóstoles en el aposento alto quedaron tan llenos de la presencia de Dios que se descompusieron todos, tanto que otros se burlaban de ellos. Creo en los milagros porque creo en Dios. Pueden ser argumentados pero no ignorados. Jesús sanó sordos y mudos y dijo: “Digan lo que acaban de ver y oír y díganselo”. Nuestra fe se fundamenta en el milagro de la Resurrección.

Jesús advierte sobre el tropiezo que muchas personas de poca fe encuentran en las obras sobrenaturales de Dios a través del Espíritu Santo. Es como si dijera “bienaventurado el que no se ofenda”. Ser testigo del poder de nuestro Señor debe ser motivo de gozo, no de incomodidad. Deja de lado el exceso de sensibilidad, no busques pecado y ofensa donde no existe. Hay gente que se ofende por el mover de Dios y porque el Espíritu Santo se derrame.

Lucas 4:18 dice: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; Lleno, guiado y en su poder son tres cosas distintas. Hay gente que ha sido llena, pero no se deja guiar. Quienes son guiados caminan en el poder del Espíritu.

Lucas 4:22 no recuerda: Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?

A pesar de inspirar maravillas, nuestro Señor Jesús no fue precisamente una monedita de oro. Las divisiones son incorrectas pero Él produjo muchas. En cuanto entraba en un escenario se formaban dos bandos: quienes decían que sus palabras estaban llenas de gracia y los que se enojaban por lo que predicaba. Los que estaban de acuerdo con sus milagros en el día de reposo y los que no.

Las obras de la fe

Lucas 5:17-26 Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar. Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús. Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.

Jesús tenía el poder para sanar y lo consideraban blasfemo. Todos deseamos ser usados por el poder de Dios y debemos prepararnos para todo tipo de opinión porque seremos tildados hasta de brujos. Cierta vez que un supuesto amigo me invitó a desayunar comenzó a interrogarme. Preguntó cómo me iba con la importación de armas y también preguntó por el poder que se manifestaba en mí porque mi mamá era bruja. Las difamaciones son comunes cuando no se comprenden las maravillas del poder de Dios.

Nuestras raíces espirituales son más extrañas de lo que pensamos. Elías fue arrebatado en carro de fuego. Otro profeta tuvo que cocinar su comida en estiércol y a uno más Dios le ordenó que exhibiera su trasero desnudo para mostrar lo que sería su vergüenza. El Señor dice: “Bienaventurado quien no halle tropiezo en mí”. Dios es sobrenatural, no es hombre ni hijo de hombre y no podemos comprenderlo con nuestro limitado entendimiento que no es capaz ni de cuadrar la chequera. Aunque muchas veces comprendemos pero no aceptamos que el poder y la gloria de Dios es real y cuando viene sobre nosotros provoca reacciones insospechadas, producto de la manifestación del Espíritu Santo.

Más allá de todo entendimiento

Lucas 11:14-15. Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se maravilló. Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

Cierta vez fui ungido, literalmente bañado por un anciano que llamó a mi casa dos días consecutivos y me quebrantó con Palabra. Me dio la dirección de un asilo muy pobre y cuando llegamos con mi esposa prácticamente nos bañó con aceite preparado. También nos dio la santa cena y nos lavó los pies. Así como estábamos fuimos con mi esposa a tomar un café a un centro comercial muy concurrido porque nunca nos avergonzaremos de la unción. Después de eso, hemos visto muchas locuras gloriosas. Un día me sacaron embriagado en el Espíritu Santo de Burger King.

A la gente no le escandaliza el milagro sino que el método. Las personas se escandalizaban porque Jesús escupía y hacía lodo para sanar. Hay varios ejemplos de los métodos poco ortodoxos del Señor para hacer milagros. La Palabra cuenta de un sordomudo que sanó metiéndole los dedos en las orejas y saliva en su boca. El Señor caminó esta tierra haciendo cosas que no le hemos puesto atención a cómo las hizo. La iglesia verá sanidad cuando se goce en el derramamiento del Espíritu Santo y quien es capaz de aguantar burla se mueve por los milagros.

Una noche el Espíritu Santo me despertó diciendo: “Dile a mi pueblo que yo los amo como son, con sus imperfecciones, defectos y errores. Así que les pido que me acepten como soy y no como pretenden que sea porque no puedo evitar manifestarme cuando me acerco a ellos”. Es tan imposible como pedirle a un gigante que se agache para ponerse a nuestro nivel.

He pedido perdón a Dios por mi inteligencia porque es muy pequeña para juzgarle. Además le pido obediencia para ser su instrumento. No trates de comprender la unción que se manifiesta de formas extrañas como hablar en lenguas, simplemente siéntela y disfrútala.

Una vez tomaba café en el aeropuerto de Costa Rica y fueron a buscarme porque la gente que hacía cola en migración estaba cayendo tocada por el Señor. Era su voluntad obrar en ese lugar y lo hizo. Jeremías habla que aún el profeta quedó como borracho cuando escuchó la voz de Dios. Pedro quedó en éxtasis cuando le bajaron el lienzo para que el evangelio llegara a los gentiles. Dios anhela llenarte de gozo así como lo ha hecho a través de la historia.

Dice la Biblia que debemos arrepentirnos de nuestros pecados para que tiempos de refrigerio vengan de lo alto. Me gradué de una de las mejores universidades de Guatemala y sé que Dios me dio la mente para pensar y el corazón para sentir su presencia. La fe reside en tu corazón no en tu cabeza. El cielo es tan intenso que debemos cambiar de materia para entrar ahí. Por eso, cuando Su presencia viene y toca el cuerpo mortal suceden cosas extraordinarias. Aceptemos la obra del Espíritu Santo como aceptamos los avances de la ciencia humana. Si los químicos inventados por el hombre son capaces de afectar tu cuerpo, cuánto más no puede hacer nuestro Señor. Su unción no es doctrinal, simplemente ocurre. Son los hechos de los apóstoles. Abandónate en sus manos porque Él desea tocarte siempre y en todo lugar.

Fuente

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Friday
Apr 3,2009

¿Cómo superar la pérdida de un hijo?

En Jesús sí hay esperanza porque Él no solo puede consolarte, sino sanar ese corazón herido.

Cuando experimentamos la muerte de una persona querida y en especial la de un hijo, se siente un dolor muy profundo, como herida de muerte.  Pero en Jesús sí hay esperanza porque Él no solo puede consolarte, sino sanar ese corazón herido.  Revisemos algunos puntos:

Jesús conoce tu dolor. El también ya sufrió un dolor tan grande cuando iba a ser crucificado, en Marcos 14:34 la Palabra dice: “mi alma está muy triste, hasta la muerte…” sin embargo, los discípulos no podían ni orar ni velar con él porque estaban muy cansados.  A veces creemos que nadie entiende cómo nos sentimos y que nadie se da cuenta del sufrimiento por el que estamos pasando.  Jesús sí lo sabe y sí le interesa.  El conoce tu dolor pero también ya lo llevó por ti en la cruz para que tú no tengas que cargar con esto.    Isaías 53.4 y 5 dice: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

Entrégale tu dolor y también tu hijo a Jesús, “…He aquí, herencia de Dios son los hijos…” (Salmo 127.3) permite que El te sane y levante con su poder. Si deseas llorar, llora ahora, desahógate, hay un tiempo para todo y debes aprender a vivir este momento, no ocultes tus emociones, sino deja que El te consuele y te conforte ahora mismo.  “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4.7  Recuerda que

Alaba a Dios, La alabanza es un medio eficaz de sanidad, no se puede alabar a Dios con todo el corazón y permanecer herido.  Alaba a Dios por quien es El y quita tu mirada del dolor y las circunstancias y ponla en Jesús, aprende a depender totalmente de El.  La alabanza fluirá dentro de ti en medio de tu dolor y traerá sanidad, David es un ejemplo a seguir, el recurría a la alabanza y encontraba en la presencia de Dios, el gozo y consuelo que estaba necesitando.

En Isaías 61:3 dice que a los afligidos “…se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”  Nehemías 8.10 “.. No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”   El Salmo 16.11 “…En tu presencia hay plenitud de gozo.” Salmo 51.12  “Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente.”

Camina hacia delante con fe. Dios tiene un plan para ti y tu familia, ellos te necesitan, “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros,  dice Jehová,  pensamientos de paz,  y no de mal,  para daros el fin que esperáis” (Jeremías 20:11)  y que todo resultará para tu bien si amas a Dios. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8.28)  ¿Qué quiere decir con que ayudan a bien?  Significa, que aunque con nuestra mente limitada no entendamos porqué suceden estas tragedias familiares, aunque no comprendamos el porque un hijo nos ha antecedido en la muerte, debemos tener la certeza de que Dios ha permitido que suceda lo que va a ser mejor para nosotros lo que le amamos.  Así que, permíteme insistir en que aunque no lo comprendamos, Dios sabe cual es el momento justo para llamarnos a su presencia sabiendo que será lo mejor tanto para los que se van como para los que nos quedamos.  Puede ser que con el tiempo veamos parte de ese propósito o puede ser que hasta que estemos en Su presencia lo comprendamos. Lo que si estoy segura es que esta certeza y fe en el amor y sabiduría de Dios, es el mayor consuelo que podemos encontrar ante la pérdida de un ser querido y sobre todo de un hijo.

A pesar del sufrimiento profundo de una madre que ve morir a su hijo, el amor, el consuelo, la sanidad y la restauración de parte de Dios, siempre será más fuerte si estás dispuesta a recibirlo y es a través del mismo, que El te va a enseñar a amar y dar consuelo a quien lo necesite, sólo prepara tu corazón y  decide aprender a esperar en El.

2 Corintios 1:5  “Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo,  así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación”.

Fuente | Mujer eres excepcional

Paciencia

Friday
Apr 3,2009

pacienciaQuerido Dios, dame paciencia y la necesito ahorita.

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Friday
Dec 12,2008

Mateo 5:14
Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Ciudad de Dios se está construyendo en lo más alto de carretera a El Salvador. Nosotros si queremos alumbrar a los que están en casa, ponemos la luz sobre la mesa, pero si queremos alumbrar una ciudad, la ponemos en el monte. Somos el proyecto más grande de todo el país para la Gloria de Dios. La construcción como tal no es un sueño, sino lo que vamos a conseguir con ella. Si nosotros quisiéramos congregar a todos en la bodega donde estábamos, tendríamos que hacer 30 servicios. Eso hubiera sido algo imposible, hablando terrenalmente. Ahora hacemos cinco y vamos para seis servicios, y estoy seguro que lo que hacemos acá va avanzando. Es una cosa muy práctica de pensar.

Habacuc 2:1-4
Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja. Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Yo vivo por mi fe. Fe es la certeza de lo que espero, la convicción de lo que no se ve. Voy a amarrar esto bien. Primero, si fe es la certeza de lo que espero, todo el que dice vivir por fe, me tiene que mostrar lo que espera. Algunos dicen: “Yo vivo por fe, pero se refieren a ser mantenidos de la nada”. Casi siempre usan el termino “vivir por fe” para el sostenimiento económico, porque el que abre su restaurante puede decir lo mismo, pero más te vale cocinar bien o va a tener que cerrarlo. Ese cliché se mal utiliza, espiritualiza de una forma equivocada. Aquí dice que el justo, no el haragán, vivirá por su fe. A veces, no sabemos cuál es la energía para nuestra vida y es la fe. Hay una medida de fe que a todos nos han dado y hay un don de fe que está por encima de toda medida. Si el justo vive por fe y fe es la certeza de lo que se espera, lo que te alimenta es algo que estás esperando, algo que no tienes, de lo que un día quiere llegar a tener. Los mal calificamos de arrogantes cuando quizás lo que tienen es fe. Una persona se paró y dijo: “Quiero llegar a tener un yate”, y el otro le dijo: “Eres un vanidoso”, pero yo le dije: “Por lo menos él usa su fe”. No es pecado hacer uso de la fe y no es culpa de aquellos que hemos alcanzado algo por fe, que los otros no la usen. Dice la Biblia: “Imitad la fe de vuestros pastores”. Quiere decir que los pastores  tenemos que estarnos metiendo a nuevos proyectos. Si tengo fe como pastor, tengo certeza de lo que espero, es estar convencido de lo que no se ve.

Ve al barrio que más te gusta vivir, junta un poco de tierra, métela en un frasco y di: “un día voy a vivir sobre esa tierra”. Todos los que estén al lado, diciendo que no lo lograrás, ni te juntes con ellos. El justo vive por lo que espera. Dime qué esperas y te diré qué tan vivo estás. ¿Qué nos mantiene vivos? ¿Lo que ya tenemos o lo que nos hace falta de alcanzar? Fui, hice la negociación por una tierra, ahí estuvimos varios orando por la tierra. Yo llevé a una persona a caminar y le dije: “Aquí va haber un templo, aquí una universidad”. Cuando agarramos la tierra, Rodolfo estaba viendo la negociación legal de eso. Dije: “Vamos a pedirle a la gente su promesa de fe”, cuando en eso,  se desaparecen los dueños del terreno, luego llaman para decir que se echaron para atrás. Toda mi carga era: “¿Ahora cómo le digo a la iglesia que no hay terreno? Para mí fue como si la tierra se abriera y me estuviera tragando. Fue devastador. Yo me encerré en un cuarto del hotel, y empecé a reprender al diablo; si no tiene cola ahora, es porque yo se la arranqué. Luego fuimos a cenar y Efraín andaba conmigo, me quería consolar, pero yo le dije: “Todos los versículos que me querrás sacar, ya me lo sé”. Así que simplemente me siento mal. Al día siguiente tenía un congreso, me sentía decepcionado, triste, con la depresión. Y le dije a Efraín: “Te voy a decir algo y espero que Dios no esté oyendo, oí la oferta, la forma de pago, llamé a Rodolfo y le pregunté si alguna vez yo había oído algo de Dios y luego no era? El dijo que no. Dios sabe que soy su amigo y que cuenta conmigo para vida y para muerte, por eso me hizo eso. Porque cuando uno ve su sueño amenazado, se turba. Estábamos ahí y me sentía terrible y le dije: “¿Cada cuánto aparece un hombre que a Dios le cree por tanto?”. Les está hablando un soñador de verdad. Estaba emocionalmente caído y entonces le dije: “Que pruebe Dios hacer lo que hago yo, sin verlo, sin oírlo y sin ser omnipotente”. Pasó y al día siguiente, me levanté, tomé mi maleta y recuerdo que Efraín me dijo: “Te voy a confesar algo: Cuando te vi, le dije a Dios: “Dame la actitud de ese hombre”.

Regresé a casa, le conté a la congregación y luego fui con los dueños del terreno a presentarle un maletín lleno de las promesas de fe. Me fui a orar; eran noches las que lloraba y una de esas noches,  el Señor me dijo: “Te enseñaré cosas ocultas y escondidas que tú no sabes, pero no te preocupes, lo vas a construir”. Y me empezó a hablar el Señor. Yo empecé a llorar y le dije: “Eso quería escucharte decir, porque si no tengo un sueño, moriría, gracias”. Entonces me habló el Señor: “Tú dices que pruebe hacer lo que tú haces sin ser omnipotente, ni omnisciente, prueba tú hacer lo que hago yo, confiar en ti que lo vas hacer que no eres omnipotente, ni omnisciente”. Me bajaron del globo. Pero Él me entendía por lo que estaba pasando. Tomamos otra tierra, más bella y hermosa que la primera. Era la tierra más codiciable por todos los constructores de este país. El Señor me dijo: “Tu trabajo no son la tierra ni la construcción, sino las almas”. Me dijeron que sólo la alquilaban. Yo les dije que no podía hacer eso. Y me ofrecieron un negocio como ningún otro en Guatemala. Tu mente es como un panal lleno de orificios, cada orificio tiene uno de dos modos en que está, o está apagado o encendido. Cuando llegas a creer que se puede, esa parte de tu mente que no sabe cómo está en “off”, pero cuando crees que se puede, la parte de tu mente que busca el como lo hago, se pone en “On”. Le pasó a María. Ella dijo Creo, cómo será eso? El ES vendrá sobre ti… Tú no te preocupes en tu sueño por el cómo lo voy hacer ni el cómo lo voy a lograr. Si empiezas a poner el como primero, el que siempre va a ser imposible. Como no se como, creo que no se puede. Así no funciona la mente, ni la fe, ni Dios. Todos estos días has pensado y como, no importa, porque por estar pensando en el como, no has pensado el que. Primero se cree en el que y luego en el como. El justo por su fe vivirá. Cómo hemos llegado a Noches de Gloria? No sé, pero llegamos. Si alguien me quiere convencer que lo que digo no se puede, llegó tarde, ya lo logré.

Salmo 126
Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sión, seremos como los que sueñan.

¿Qué es lo primero que la Biblia menciona de alguien que es libre? Que puede soñar. El Señor Jesús me hizo libre para ser salvo, y luego, para soñar. ¿Qué es lo que mata un sueño? La esclavitud. Si eres esclavo de la ignorancia, no vas a soñar; si eres esclavo del sexo ilícito, no vas a soñar; todo lo que lo vuelve a uno esclavo, lo aleja de sus sueños. Tú ya eres libre, Jesús ya te dio la libertad, pero en tu libertad, te haces de nuevo esclavo. Cualquiera que sea tu vicio, te estás haciendo esclavo y al hacerlo, dejando de soñar. El sueño de algunos deportistas que han caído en vicios, han truncado sus sueños. Yo tengo amigos míos que a la edad de 28 años murieron de infarto, sus sueños y los de sus hijos, desaparecieron. Jovencita, tú quieres casarte, me parece bien. Tener el sueño de acostarte con él en el matrimonio está bien, pero si lo haces antes, se va a volver en una pesadilla. Si sueñas con un buen matrimonio, no te andes metiendo mano, porque te puedes embarazar y arruinarte la vida. Por una calentura, no vale la pena desgraciarte la vida. Todo aquello que es un hábito que me hace daño, rompo con él porque voy a ser un soñador. Sólo los libres pueden soñar. Podemos hablarles a los que están en la cárcel que sueñen, pero es muy difícil para ellos. El 1% de ellos dirá: “compro esa verdad”. Es muy difícil soñar cuando uno está en esclavitud. Si Dios te hizo libre, lo hizo para soñar. Mi sueño es una semilla que llevo dentro; si es una semilla, podemos aplicar la parábola del sembrador al sueño. Hay semillas que cayeron frente al camino y las aves se las robaron. ¿Qué es lo que hace que un sueño se vaya y no se cumpla? Primero, que no tenga raíz, fundamento, sustento. Cuando sueñas, ¿divorciado de qué eres? Sueñas con ser un hombre de éxito y ni siquiera un libro lees. Dice la Palabra que la Palabra que no se entiende, que no se tiene clara, las aves de los cielos se la llevan. Si no tienes claro el sueño y no trabajas por tenerlo más claro en su esencia, todo se va a desaparecer. Yo soñaba con multitudes, pero no sabía cómo hacerlo, gracias a Dios, me dio el Modelo de Jesús. Si no lo tenía claro, el sueño se va. Por falta de claridad de cuál es el sueño, desaparece. Si aún no lo tienes claro, sigue trabajando para que se vaya esclareciendo, no lo abandones.

La segunda dice que cuando viene la aflicción a la semilla o sueño, se quema. Cuando uno tiene un sueño, se somete a aflicciones. Yo estaba llorando, afligido y no sabía cómo volver a recuperar el sueño, pero seguí orando y cuando estaba ahí, se cumplió. Al año, estábamos en la tierra alquilada, y yo me fui con mi equipo pastoral a orar y me paré en la tierra cuando el Espíritu Santo vino sobre nosotros, nos embriagamos en Él. Emocionalmente, es devastador. Cuando yo tenía el sueño de pastorear, me enfermé de los nervios y tuve que aprender a controlar eso, pero no dejé caer el sueño por afligido que estuviera. ¿Cuántos de ustedes están en la universidad? ¿A cuántos a veces no les dan ganas de ir? Cuando Dios me ordenó regresar a la universidad, para honrar a mi madre, llegaba casi vomitando a mi casa, ya no aguantaba. Yo creía que con el testimonio de graduarme, mi mamá se iba a convertir, pero ella más se alejó. Un día iba caminando en la calle, y Dios le habló, se metió en una iglesia y recibió al Señor. Porque es por gracia. ¿Cuántos de ustedes tienen aflicción en el proceso de conseguir un sueño? Aunque me aflija por mucho tiempo el conseguir mi sueño, lo voy a lograr.

Isaías 53
Y verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho.

Cuando Él te mira a ti, queda satisfecho a pesar de la aflicción de su alma. No hay meta que se cumpla sin aflicción.

Tercera, el engaño de las riquezas. Éstas deben de ser consecuencia de un sueño que uno tuvo. No te hagas arquitecto, médico, abogado, ni pienses entrar en el ministerio para ganar bien. Ese no es sueño, sino una consecuencia de otro sueño. Si vas a ser un doctor, es para hacer buenas operaciones; si vas a ser abogado, es para interceder bien por ellos; si vas a ser un político, que sea para mejorar tu país. ¿Cuál es la razón del sueño? Yo estaba ministrando a jóvenes cuando un anciano de una iglesia se sentó junto a mí,  y me dijo: “a usted la iglesia debería de pagar por lo que hace”. Y yo le dije: “A mí la iglesia no me tiene que pagar por nada, yo me tengo que comprobar a mí mismo que lo que hago no es por dinero”. Tus sueños tienen que sobrevivir, porque van haber muchas cosas que los van a querer matar.

I Timoteo 4
Todo termina diciendo: “Cuídate de ti mismo”. El peor enemigo de tus sueños está frente a ti cuando te miras frente a un espejo; eres tú mismo y nadie más. No seas tú el que estorbe tus sueños, por falta de disciplina. Cuando ya no aguantes, enciérrate en el cuarto, y di: “Ya no aguanto”, pero continúa. Grita lo que quieras, di lo que quieras, pero no lo hagas. Ora al Señor diciendo: “Voy a orar a ti, porque eres mi Papá, pero no me hagas caso de lo que te diga”. Yo soy sincero con Dios. Pero no eches a la borda tu sueño sólo porque ya no aguantas.

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Thursday
Dec 11,2008

Nadie tenga en poco tu juventud I

Yo estoy parado frente a mi sueño, siempre lo ha sido. En mi mente, en mi carácter, en lo que haga, lo que deseo es ver más gente bendecida por Dios. Para eso, tuve que romper con muchas cosas en mi mente. Dicen que las iglesias grandes son como un club social, pero esta iglesia alberga a toda clase de gente. Tenemos una de nuestras células de 34 mareros. Dentro de los sueños que se van realizando, las cosas no son tan fáciles como parecen. En el anhelo que la gente recibiera a Jesús, hice cosas como esta: si mi carro estaba en servicio, yo tomaba el bus, y ahí le dan a uno un ticket. Entraba y me ponía a orar, porque aunque no lo crea, tengo una parte tímida en mí. Escogía la parada más cercana para que no se fuera a bajar la persona antes que yo. Tocaba el timbre, me le quedaba viendo a la persona y le entregaba el ticket, muerto del miedo. Entonces, me bajaba porque si eso generaba una conversación, yo no me animaba a seguir conversando. Cuando yo me bajaba, la gente sacaba la cabeza por la ventana llorando, agradeciéndome por la nota. Ahí aprendí, tenía tantos deseos de servir al Señor, que recuerdo que con un amigo nos íbamos a meter a la zona 1, cerca de unos cines que pasaban pornografía y me iba valientemente entre la fila que iba a entrar a ver esa película. Yo me arriesgaba a que la gente pensara mal de mí. Hasta que llegaba a la taquilla y normalmente, en la taquilla había una mujer. Y yo llegaba y le daba el ticket, después de eso, me metía a donde estaban los juegos de video, era un sitio de perdición donde la gente llegaba a conectar. Las jovencitas salían a la cacería. Y yo esperaba que llegaran para darles tratados y empezar a compartir la Palabra del Señor.

En esta época, sacaba mi ropa y le repartía a la gente que no tenía. Fui al parque, vi a una persona que estaba tomada y empecé a hablarle del Señor. El decía: “No creo que usted me quiera ayudar, porque enfrente de mi casa hay una iglesia, saben que soy alcohólico y jamás me han llegado a hablar”. Recuerdo que en una ocasión, llegué a la quinta avenida con mi Biblia en la mano, cuando vi a un travesti, hombre vestido de mujer, yo estaba ahí solo. Porque a esas “noches de gloria” nadie me quería acompañar, ahora todos quieren. Ahí no hubo uno que me acompañara. Cuando la gente se pone los moños, les digo “solo he predicado la Palabra, el privilegio es tuyo”. Nadie iba a ver a los necesitados, yo era el raro del grupo, me fui a meter ahí y recuerdo que me pasé la calle y hable con él. El me dijo: -¿Qué tienes ahí?-. -La Biblia -le respondí-. Luego, le dije -Jesús te ama-. -Lo sé - me dijo- soy hijo de pastor-. ¿Usted sabe lo que es recibir ese golpe cuando uno está compartiendo la Palabra, y encontrarse a un hijo de pastor vestido de mujer? Estaba ahí cuando se paró una radiopatrulla. Yo ya pensando qué me iba a tocar hacer. ¿Cuántos de ustedes verdaderamente quieren hacer lo que dicen que es su sueño? ¿Cuántos en lo que dicen que es su sueño están dispuestos a hacer lo que sea correcto para alcanzarlo? Si te tienes que levantar a las 4 a.m., ¿lo vas hacer? Si te rechazan, ¿vas a continuar? Porque se requiere más que un deseo para conseguir un sueño.

Ustedes han visto a esos tipos que se paran y empiezan a decir cosas sobre un aparato y cuando sienten, tienen una multitud como esta. Yo me iba a parar enfrente de ellos para aprender cómo le hablaban a la gente. Recuerdo que un día en ese parque, me encontré a una persona que decía: “A estos pastores, no les hagan caso, ladrones de diezmos, aquí están mis libros y los pueden comprar”. Yo iba con mi amigo y me paré frente a él y dije: “No es cierto, usted es un mentiroso, está engañando a esta gente”. Y se juntaba más gente, y el otro amigo me decía: “No le tires las perlas a los cerdos”. Cuando ya había un montón de gente, me di la vuelta y le di la espalda al que estaba hablando, y comencé a hablarles a todos los que estaban atrás de mí, y los llamé al arrepentimiento y recibieron al Señor. Ahí fue mi primera campaña. Con Sonia éramos novios, y estaba yo parado en una esquina en el zoológico, y nadie me oía. Cuando la gente empieza a  decir “¿Será que va llegar gente a la cruzada?”, yo le digo: “ya le prediqué a nadie, puedo predicarle a uno”. Y adentro Dios diciéndote que le vas a predicar a multitudes. La gente hoy ve las cruzadas, la televisión, los hits en la página, y yo me pregunto si vas a sobrevivir, y si tu semilla y tu sueño van a sobrevivir a todo lo que le va a venir encima. Aquí todo es muy bonito, espérate cuando a tu sueño se le van a venir un montón de cosas. No necesariamente será abono, luz, agua; se dejan venir muchas cosas que uno se pregunta si fue Dios el que se lo dijo o si lo va a lograr. Recuerdo ese día que me dijeron: “vamos a examinar a cada uno cómo predica y le vamos a dar 10 minutos para que hable”. Fui a examinar mis notas, y dije: “No sé leer en voz alta, no sé pausar, no sé entonar la voz”, entonces, cerré los libros, y me hinqué. Le dije: “Señor, me van a examinar el sábado, tengo diez minutos para dejarme usar por ti, necesito que lo hagas, y no quiero pasar el examen, quiero que me des una Palabra que toque la vida de las personas que están estudiando, que me digas cómo debo hacerlo, pero que la gente crea”. Y preparé mi primer gran mensaje: “El gozo de la obediencia, la vida de José”. Lo que el pastor Otoniel predicó en estos días. Agarré, me paré frente a esas personas y antes de que los tres minutos pasaran, el mismo maestro mío estaba tirado de rodillas llorando, tocado por el Espíritu Santo. No pude terminar, pues el Espíritu Santo tocó a la gente. No tengo ningún curso real de cómo hablar en público, pero puedo escribir uno, con lo que yo desarrollé en oración de cómo actuar en público.

Estoy hablando de mis sueños para que lo apliques a los tuyos. El sueño de las cruzadas fue antes de ser pastor. Lo que Dios soñó fue que fuera pastor, lo que yo soñé fue ser un evangelista de nación en nación. Cuando Dios me dijo: “Quiero que pastorees a mi iglesia que está como ovejas sin pastor”, me quedé con los jóvenes, cuidándolos y ese fue mi gran trabajo con el que comencé a trabajar en un grupo de jóvenes, tratando de que mi vida y la de mi esposa inspirara a los demás a que podía ser bueno hacerlo. Yo quería tener las cruzadas, tenía una maqueta de la plataforma que iba a usar, íbamos a ir de ciudad, en ciudad, ese era mi sueño, lo que quería hacer. Cuando venía Luis  Palau, se iba todo el mundo al estadio y se quedaba alguien en las gradas y era yo. Y le preguntaba al Señor cuándo usaría a un guatemalteco para hacer algo así, pero Dios sabía lo que había aquí adentro. Si quieres ser médico, no es para cobrar caro, sino para ayudar a la gente. Si quieres ser abogado, no es para vanagloriarte o enriquecerte, sino para ayudar a alguien a salir de sus problemas. Cuando empiezas a ver el beneficio de los demás, entonces empieza lo bueno. Vino el Espíritu Santo sobre mí y me dijo: “No quiero que te veas predicando, sino a la multitud convirtiéndose”. Cambié mi visión, deseando que la gente sea bendecida. Si tu sueño es elegir algo que bendiga a los demás, lo más seguro es que El te respalde. Que Dios se valga de ti para bendecir a otros. Si alguien está en constante peligro de confundir los sueños, son los que están en la plataforma.

¿Cuál es el sueño, la naturaleza que tenemos que tener para soñar? Cuando el Señor me dijo: “Te quedas ahí”, le dije “está bien”, sin saber lo que iba a venir. Cuando la cosa se encaminó, dije: “Me voy a meter a un instituto bíblico donde haya conexiones”. Llené la solicitud y me rechazaron. ¿Por qué? Porque pensaba ir al instituto a hacer conexiones internacionales, para cuando estuviera ahí pudiera ir de nación en nación. Entonces agarré una silla en el cuartito donde yo vivía, me postré y  dije: “este va a ser mi libro de texto (la Biblia)”. Me dediqué por completo a ese libro, no tuve maestro, y un día recibí una invitación para predicar en Christ for the Nations. Me paré en la cátedra y empecé mi mensaje ahí, y les conté esa anécdota. Cuando el sueño es de Dios, uno tiene que ser leal y no sacar conclusiones equivocadas de que no se va a cumplir. José ni siquiera estableció metas. No dijo: “en tal año me van a acusar de acoso sexual”. ¿Sabe qué hizo José? Sirvió a su papá, al carcelero, al Faraón y por último, a Israel. Su familia fue la que lo vendió, de ahí en adelante, no aparece ningún creyente. Siempre fue promovido por gente que ni siquiera era del Reino de Dios. Ni uno del pueblo de Dios promovió a José, sino el mismo mundo, porque cuando el favor de Dios está sobre una persona, lo que dijo Dios, se va a cumplir.

I Timoteo 4: 11-13 Que nadie tenga en poco tu juventud…

Contarte de lo que Dios hace hoy no necesitas, sino de lo que Dios ha hecho; contarte todo lo que debes soportar para lograr alcanzar tu sueño. Cuando digo “santa terquedad” me refiero a todo lo que pasé cuando nadie daba nada por mí. ¿Qué va a pasar contigo cuando nadie aporte a tus proyectos? ¿Cuando nadie quiera sembrar nada en ti? ¿Cuando en la universidad no tengas ni vehículo en donde ir? ¿Qué va a pasar cuando los demás te rechacen por tu condición social o económica? ¿Vas a continuar?

Esta palabra “juventud” en el original no necesariamente significa joven de edad. Lo que significa es la edad joven de lo que estás haciendo en tu vida. Lo que está diciendo es que nadie te tenga en poco en el primer año de la universidad, el primer año que abriste la clínica de doctor, cuando abras tu célula, cuando lleves sólo a dos personas al encuentro, cuando empieces tu primer congreso en tu iglesia. Usted sabe que Job cuando tuvo sarna se rascó con un tiesto, yo dije que fue con una lámina, cometí muchos errores, pero cuando algo arde dentro de ti, Dios promueve gente que piensa en gente, no promueve a los que se valen de la gente. No hay profesión que escojas que no tenga que ver con gente. Hay que aprender que el Señor nos quiere así. No puedes desear ser un predicador y no ocupar tiempo para orar y leer las escrituras. No puedes desarrollar una visión, hay que ocuparse. Dios no promueve vagos.

Verso 14

Me voy a ocupar y no me voy a descuidar. Si tú eres bueno para estudiar y estudias más, te vas a volver mejor en eso. Los que somos deportistas, sabemos que si algo se deja de practicar o se descuida, se desaparece. Cuando Tigerwood cambió su forma de hacer el swing, pasó dos años sin trofeos. Los cambios valen la pena, pero hay que dedicarse a ellos. Si eres una persona que lee, entre más lo hagas, desarrollas habilidades. Si dejas de hacerlo, descuidas el don que tienes. Si Julio deja de cantar, pierde su don. Si yo que nadie me oyó en el parque, me que rechazaron, si al primer rechazo lo descuido, ¿qué hubiera pasado? No lo descuides. Eres un cirujano, opera todos los días si puedes, pero dejas de operar y ¿qué pasa? Verso 15 otra vez, ocúpate.

Di: Ocuparme, no descuidarme y que se aprovechen de mí. ¿Cuántos quieren ser usados por Dios? Toda naranja que nunca es partida y se le saca el jugo, muere triste. La tristeza seca los huesos. Cuando dejas una naranja sin que la exprimas, se seca, creo que es una manifestación de tristeza que nadie la dejó cumplir aquello para lo cual nació, y era que alguien se tomara su jugo. Si eres de los que se queja porque se aprovechan, no eres candidato para un sueño. ¿Qué ocurre con algunos de ustedes? Sólo quejándose, ya déjate de quejarte. Quéjate cuando nadie te exija algo, entonces quéjate. Si te buscan tanto es porque eres bueno. A algunos de ustedes les ha ido bien, por pura suerte, pero si tienes la actitud correcta, Dios te va a bendecir. Yo vivo por la mía, no por la tuya. No cuento con nada, no tengo recursos, no sé cómo, pero tengo la fe para alcanzar mi sueño. No conté con nada, ¿con quién contaba en el bus, en la sexta avenida? No tenía, pero aprendí algo: Dios me dio algo y eso es lo que tengo: fe. Para mí eso es más que suficiente. Hace poco, estaba yo en la construcción y me puse a llorar, le dije: “Señor, si la gente pudiera comprender y saber que no es que tenga riquezas, o que tenga dinero como la gente dice o habla, si supieran que es un don tuyo lo que ha producido todo. Si supieran que es la misma fe que un día tuve cuando hice mi casa, cuando construimos este templo. Ahora está sentado en un edificio que se levantó para honrar la fe. Pero muchos voltean a ver lo que no tienen en lugar de ver lo que sí tienen. Cuando hicimos la primera cruzada, le dije a Sonia que íbamos a vender la casa y ella estuvo de acuerdo. Costó $15,000. El problema es que la gente sólo mide el dinero, no lo que van a conseguir con él, cuando sólo es un medio. Lo que hay aquí adentro es un don, y sólo me queda darle gracias a Dios por él. Si me quita el don, hasta ustedes se desaparecen. Ustedes están aquí no por mí, sino por el don que vive en mí. Lo tengo bien claro, tengo los pies sobre la tierra.

En I Corintios 12 dice que hay varios dones, pero un espíritu y que el espíritu da los dones, y los da a cada quien como El quiere. La palabra “don” es regalo, muchos son los regalos del Espíritu Santo, entre ellos está el de la fe, el de profetizar, el de milagros, pero el don de la fe es un regalo del Espíritu Santo. Si yo fuera Él y tengo que regalarle algo a cada uno de ellos, en toda la fila, ¿por qué le daría un regalo? ¿Cómo inspiras a Dios? A Él se le provoca. El no anda diciendo te regalo, te regalo… El está buscando amigos a quienes darles regalos, la pregunta es ¿serás tú uno? Yo sé que hay mucha gente llorando, tocada por el Señor. Yo me paré frente a la construcción a agradecerle a Dios por ese regalo, el regalo de la fe.

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