|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Muchas mujeres tienen esta duda, pues han aprendido erróneamente que una esposa cristiana nunca debe amonestar a su marido cristiano por su pecado, y que deben guardar silencio permanente. Estas falsedades son basadas en estos versos,
Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras; al observar su conducta íntegra y respetuosa. 1 Pedro 3:1-2 NVI
Sin embargo, estos versos han sido sacados de su contexto, pues el primero se refiere a los maridos que no conocen al Señor (hablaremos de eso en otra ocasión), y anima a las esposas a conducirse con integridad y respeto.
Sin embargo, una esposa debe aprender a expresar la verdad acerca del amor bíblico, la cual si incluye la amonestación. Sin embargo, la Biblia también provee los criterios para hacerlo:
Más vale ser reprendido con franqueza que ser amado en secreto. Proverbios 27:5 NVI
El conocimiento envanece, mientras que el amor edifica. 1 Corintios 8:1b NVI
Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16-17 NVI
El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. 1 Corintios 13:6 NVI
Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Gálatas 6:1 NVI
saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano. Mateo 7:5 NVI
El corazón del justo medita sus respuestas, Proverbios 15:28a NVI
Estos versos nos muestran que el amar no significa quedarse callada, pero también que la restauración debe ser con una actitud humilde… pues nosotras mismas estamos susceptibles a la tentación, o tal vez hemos contribuido a este pecado, al limitar la satisfacción sexual de nuestro esposo, o con nuestras rabietas de carácter o múltiples ocasiones. El pecado sigue siendo responsabilidad del esposo, pero nosotras necesitamos un escrutinio de nuestro interior también, no sea que la reprensión bíblica se vuelva un tornado de acusaciones mutuas. Como esposa, puedes considerar confrontar a tu esposo de una manera similar a esta,
“Cariño, hay algo que quiero contarte y que me está molestando. Tú sabes que te quiero y sé que me quieres a mí, pero ya en varias ocasiones he descubierto que estás viendo pornografía [o mencione aquí el pecado específico que ha descubierto], y eso está dañando tu reputación, nuestro matrimonio, y tu relación con Dios. Creo que es tiempo de que pidas ayuda, y estoy dispuesta apoyarte en todo lo que pueda para que salgas de esto. Si en algo he contribuido para que caigas en esta conducta, te pido que lo pienses con cuidado y me lo hagas saber también.”
Si un esposo es un hombre cristiano y maduro, puede ser que reconozca su pecado y talvez se arrepienta. Si él reconoce que hay un hábito sexual que lo ata y muestra preocupación por ello, la esposa debe animarle y ofrecerle esperanza de que él puede cambiar y vencer su problema con la gracia de Dios.
Si él no está de acuerdo o no considera que sea pecado, luego de un tiempo (digamos, una semana), puedes sugerirle que acuda con algún pastor o un amigo maduro para hablar al respecto. La esposa puede decirle “mira, por el hecho de que veamos esta situación de manera diferente, sería útil que puedas conversar con alguien que escuche ambos lados. Yo sugiero que vayamos con el pastor.” Si él se niega a conversar con el pastor o con ella, entonces la esposa debe ir sola, diciéndole “yo aún considero que lo que haces es pecado y dañino para tí y para nosotros. Uno de los dos necesita consejo de un cristiano maduro. Aún estoy dispuesta a ir contigo, pero si no quieres ir, necesito ir sola y averiguar qué hacer al respecto”.
Para entonces, la ayuda de una tercera persona será una protección para ambos y un gran provecho para salir adelante. De lo contrario, aún hay recursos bíblicos que una esposa puede usar. Comentaremos al respecto en otra ocasión, en esta misma sección, y por supuesto, uno de los recursos que puedes sugerir a tu esposo, es nuestro website principal, www.libresencristo.org, donde un consejero podrá ayudarle.
Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna
otra cosa creada nos podrá separar del amor
de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Rom 8:39
Lilly Goodman musica cristiana sin miedo a nada videos cristianosLilly Goodman, musica cristiana, sin miedo a nada, videos cristianos